VIAJAR CON PEQUES EN UN BARCO

¡Vacaciones en un crucero con un bebé de un año!
(pensando en María, José y la pequeña Abril)

Para algunos somos unos valientes, para otros ¡esto no es nada!, pero aquí va nuestra experiencia en un crucero con nuestro pequeño de un añito.

Para nosotros era el segundo crucero, para el pequeño Pedro el primero. El anterior lo hicimos con Costa Cruceros en el "Costa Concordia", este ha sido con Royal Caribbean en el "Adventure of the seas". Cualquiera de las dos, buenas compañías. A nosotros quizás nos gustó mas Costa Cruceros porque no está tan dirigido a Ingleses y el barco era más nuevo, pero cualquiera de las dos son estupendas.

Nos ha parecido comodísimo viajar con Pedro en un barco, hemos visitado un montón de lugares sin necesidad de darnos palizas en coche, avión, tren... los desplazamientos se hacen mayoritariamente de noche y ni Pedro ni nosotros nos enterábamos de nada.

En esta ocasión escogimos camarote interior y solicitamos cuna para el pequeño Pedro, pero al ponernos la cuna nos dimos cuenta de que el pequeño Pedro no es tan pequeño como para dormir en una cuna de esas características, así que solicitamos cama supletoria... y como por arte de magia salio una cama del techo, menos mal que llevábamos sábana de seguridad y el gran Pedro durmió perfectamente en su camita-litera sobre la de matrimonio (de 1.80).

En la foto veréis como era la mitad de  la habitación, la zona de las camas, y los muñecos que hacen con toallas y al peque le flipaban.

La vida en el barco un bebé es estupenda, ellos no se marean y disfrutan de todo con muchísima ilusión. En el barco contamos con todas las comodidades para un bebé, desde trona hasta canguro y si el niño tiene tres años tienen guardería en donde están todo el día haciendo actividades. Con Pedro teníamos preferencia para todo y el trato personal hacia él ha sido en todo momento inmejorable.

El único inconveniente en algunas ocasiones era tratar de que calentaran el potito del bebé, porque por normativa de seguridad no pueden mezclar comida externa con la del barco y tampoco tienen microondas en ningún sitio así que con agua caliente tienes que hacer el apaño. Yo recomiendo un calienta biberones que calientan potitos para más comodidad y rapidez... pero al final Pedro nunca comió frío.

Por el resto.... que os puedo decir, ¡aparte de daros envidia! Pues... que os animéis a viajar, merece la pena y los niños reaccionan de maravilla!!

1 comentario:

  1. Oh María!!ya me estás convenciendo a hacer un crucero con la peque al Báltico eh!!!Aún no hemos mirado nada, pero tengo que hacerlo en breve para que me salga más baratito porque ese tipo de viaje cuesta una pasta. Me alegro que os haya ido genial y que a Pedro le haya gustado, para mí lo más importante es la comdidad, así que espero que sea así. Gracias como siempre por tus consejos. Besitos

    ResponderEliminar